Es uno de enero, y como muchos dicen, «este es mi año», «ahora sí que sí», «a hacer las resoluciones», este primer día del año por alguna razón se siente como borrón y cuenta nueva a pesar de que estas oportunidades las tenemos día a día, y en ocasiones no los sabemos.
Recuerdo que varias semanas antes de la llegada de este primer día del 2018, había iniciado una disertación con mis amistades sobre cuales serán nuestras metas y objetivos para este año que acaba de comenzar. A ellas les compartí mis metas para el pasado año, que aunque no las cumplí completamente, ciertamente eran diferentes. Les leí mi nota en el telefono que decia lo siguiente:
«Que tal si este año…»
Visito más la isla, al lugar diferente cada dos meses.
Logro coser una pieza una pieza al menos cada tres meses.
Cocino un postre cada tres meses.
Leo cuatro libros al año, que no sean de mi universidad.
Y NO, una mejor alimentación y el ejercicio no se quedó en esa lista. Simplemente pienso que es algo que debe ser parte de nuestra naturaleza y bienestar diario. Así que para mi, eso no es una meta.

Terminé el 2017, aprendiendo a darme seguimiento sobre las metas que me propongo y ponerlas en un lugar visible para recordarme las cosas que quiero alcanzar durante el año. Y tú, ¿hiciste tus metas? Nunca es tarde para comenzar, así no sea el primer día del año. Encontré una buena lista para compartir aquí.
Al menos ya comencé mi año decidida, con metas claras y aprovechando que estos 365 días del año nos ofrecen…
UNA NUEVA OPORTUNIDAD.